Believe
Encontré el patrón, un hombre que se caso y tuvo un hijo luego de salir dos años conmigo y el patrón años después se repitió, esta vez siendo casi mi novio o mi casi prometido.
Believe, una canción me hizo recordar que fui un fantasma. Si alguien viera las fotos de ambos hombres podría ver que soy un fantasma.
Lo irónico, a pesar de que mi mejor amigo ya no lo sea o no esté presente porque en fin hay mucha agua de por medio, sigue apareciendo todos los días en mi retrato digital de Alexa. Supervivió.
Tengo muchas fotos con él aunque no esté presente.
Lo extraño, claro que sí. Era como mi hermano, el hombre más dulce y ejemplar que he conocido pero con el defecto de disolverse en afectos y alejarse.
Admito que yo también le puse el pare porque veía la presa agrietarse.
Admito.
Pero eso no quita que lo extrañe.
Te extraño.
Volviendo al tema.
Como reflexión: tal vez muera sin saber lo que es volver a besar a alguien o dormir a su lado.
Suena triste, es triste pero viví mucho.
Eso fue y es feliz.
Lo triste es que siempre fui el fantasma, en los hombres por los que perdí la cabeza soy una sombra que ni siquiera aparece en fotos y eso me dice de lo mal que mi autoestima estaba para sostener vínculos imposibles para la sanidad mental.
Me enamoré del rush, del rush de amar.
Me olvidé de mi en el proceso.
Bonito.
Ahora no amo, no hay necesidad como agua en el desierto.
Solo paz y sanidad.
Encontré el patrón.
No ser el fantasma en vida, eso dejemósle cuando deje mi cuerpo físico y venga a visitar esta dimensión.

Comentarios